¿Va a extinguirse pronto la raza humana?

En esta cuarta entrega de la serie sobre “efectos de selección del observador”, tras hablar sobre los conceptos básicos en el primer artículo, el Principio Antrópico en el segundo y los efectos del orden del observador en el tercero, vamos a centrarnos en otro aspecto fascinante de este asunto: el llamado Argumento del Día del Juicio Final _(que abreviaré ADJF)._ En palabras más típicas de _El Tamiz, _esta entrada se titula Ahora que lo pienso…¿Va a extinguirse pronto la raza humana?

 

Covid 19
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El ADJF trata precisamente de contestar a esa misma pregunta y, como puedes adivinar por el siniestro nombre del argumento, las noticias, de acuerdo con sus razonamientos, no son buenas: probablemente no duremos mucho tiempo.

Antes de que pongas el grito en el cielo, unas cuantas aclaraciones. La primera es que, como todos los razonamientos de artículos anteriores en esta serie, el ADJF hace una predicción probabilísticaque puede fallar. La segunda es que el ADJF no dice que vayamos a morir – dice que la raza humana, como la conocemos, probablemente no dure mucho tiempo (relativamente hablando). Y, para terminar, recuerda que en esta serie proponemos ideas para pensar juntos – El Tamiz no está anunciando el fin del mundo.

Una vez dicho esto, vamos a pasar a aplicar los conceptos explicados en las entregas anteriores a la pregunta que nos preocupa ahora. ¿Vamos a extinguirnos pronto? ¿Seguirá la raza humana creciendo hasta colonizar otros planetas y tal vez la galaxia, nos destruiremos unos a otros, o nos convertiremos en algo totalmente nuevo?

En primer lugar, tratemos de traducir la pregunta a términos más similares a los del artículo anterior, y más en particular a algo parecido al dilema de la carrera y cuántos corredores hay en ella. Imagina que cada ser humano, al nacer, recibe una pegatina con su “número de humano”. De este modo, en un principio no vamos a predecir cuántos años vamos a durar, sino cuánta gente más va a recibir su pegatina. Y partimos de la base de que yo, como observador, he recibido una pegatina aleatoria: hubiera sido igual de probable que naciera con otra distinta en otro momento de nuestra historia.

Si razonamos igual que en el caso de la carrera, entonces podemos apostar, con un 90% de probabilidades de éxito, que no va a haber más humanos en toda la historia de nuestra especie que 10 veces el número de pegatina que nos ha tocado. ¿De acuerdo?

Bien, lo que dice el Argumento del Día del Juicio Final, propuesto por primera vez por el astrofísico Brandon Carter en 1983 (sí, el mismo del Principio Antrópico) es precisamente eso. Expresado con mis propias palabras y conceptos de esta serie: conociendo nuestro “número de humano” podemos estimar con un 90% de probabilidad lo que le resta de existencia a la especie humana.

Lo interesante (o deprimente, o excitante) de esta conclusión no es tanto cúantos humanos quedan por nacer, sino cuánto tiempo nos queda. ¿Dónde está la diferencia? En que esto no es una carrera en la que dan los números regularmente. Cada año que pasa hay más gente en la Tierra. Cada año se dan más números, y el crecimiento es enorme. Llegará un momento en que la cantidad de humanos se estabilice, pero si consideramos que la raza humana colonice el Universo, entonces el crecimiento aumentará una vez más.

De hecho, si lo miras en años, no nos queda mucho tiempo. Si has entendido los conceptos expuestos en esta serie y miras la siguiente gráfica de población comprenderás lo que quiero decir:

 

Población humana
Población humana

Una vez mirada la gráfica, imagina estas dos posibilidades si la extendemos hacia la derecha:

_a) La raza humana tiene milenios por delante, se extiende por la galaxia y coloniza otros planetas. _

b) La raza humana, como tal, desaparece en mil años.

¿Cuál te parece más probable, sin tener ningún otro dato que no sea tu “número de humano” y mirando la gráfica anterior? ¿Por cuál de las dos apuestas? Efectivamente, si la raza humana fuera a extenderse por la galaxia durante miles de años, la probabilidad de que hayamos nacido en este momento sería muchísimo más pequeña que si no fuera a durar mucho tiempo. Si no estás de acuerdo con los argumentos de entregas anteriores, esta afirmación no significa nada, pero si lo estás, es bastante reveladora.

Una vez expuesto el argumento, quiero hablar sobre algunas consideraciones a tener en cuenta por un lado, y sobre las conclusiones que podemos extraer de él por el otro.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que el razonamiento que hemos hecho requiere que exista un “conjunto de corredores” del que somos un miembro aleatorio, pero ¿cuál es ese conjunto? Hay muchas opiniones al respecto. Por ejemplo, ¿en qué momento podemos considerar que empiezan los “corredores” humanos? Este aspecto, aunque parezca raro, no afecta mucho – como puedes ver en la gráfica, la mayor parte de los números han sido recibidos en el último par de siglos.

¿Cuándo podríamos considerar que ya no hay más corredores? Evidentemente, si nos autodestruímos en alguna guerra mundial, no hay más que hablar, pero ¿y si nos convertimos en algo diferente? ¿Y si dejamos de ser “humanos” para ser otra cosa, ya sea a través de la ciberización o de cualquier otra cosa que no podemos predecir ahora mismo?

Además, ten en cuenta que el argumento se basa en que cada humano recibe una pegatina cuando nace. Es posible que la raza humana siga existiendo pero no nazca nadie nunca más, por ejemplo porque nadie muera, o por otras razones imposibles de adivinar tan pronto. Es posible también que, en un momento dado, abandonemos este Universo y desaparezcamos de él para siempre – tal vez por eso no hay nadie ahí fuera, se han ido todos. ¿Cómo podemos saberlo?

Desde luego, no tenemos respuesta a estas preguntas, y estoy seguro de que cada uno tendrá su opinión. Lo que está claro, de acuerdo con el ADJF, es que en unos pocos miles de años la probabilidad de que “nosotros” aún estemos aquí, como quiera que definamos “nosotros” es muy pequeña, para bien o para mal. Podría ser para bien, si nos convertimos en otra cosa, o para mal si nos destruimos (o nos destruyen). El tiempo que nos queda es muy difícil de concretar porque depende de las premisas de las que partamos (por ejemplo, algunos consideran que las pegatinas empezaron a darse cuando la raza humana alcanzó la posibilidad de autodestruirse, es decir, de tener armas atómicas, en cuyo caso se han dado muy pocas pegatinas y nos queda poquísimo tiempo antes de desaparecer). En algunas estimaciones son un par de cientos de años, en otras son tanto como 9000 años – pero fíjate en el tiempo que lleva la Tierra y la vida en ella aquí. 9000 años no es tanto tiempo, y es una de las estimaciones del ADJF más optimistas.

¿Qué conclusiones útiles podemos sacar de este argumento? ¿Es simplemente un modo de pasar el tiempo? En mi opinión, no lo es. Es cierto que un argumento probabilístico no asegura nada, y que sólo podemos extraer conclusiones burdas puesto que no es posible afinar sin saber exactamente cuál es la definición de “corredor” y de “desaparecer”, pero pensémoslo de esta manera:

Sin tener datos adicionales, hay pistas que indican una gran probabilidad de que no duremos mucho. Es posible que estas pistas probabilísticas sean totalmente falsas, pues toda especie, incluso las que tengan éxito y se extiendan por la galaxia, han pasado por la etapa en la que eran pocos. Sin embargo, si tenemos en cuenta como especie que, de acuerdo con las leyes de la probabilidad, estamos en la cuerda floja de una u otra manera, podemos tener cuidado. Consideremos entonces el ADJF como un argumento matemático a favor de los que nos previenen de la autodestrucción. ¿Cómo podemos “tener cuidado”? Francamente, no lo sé – somos todos plenamente conscientes de que los gobiernos, organizaciones terroristas, etc., no van a pararse a pensar_ “hmm, tal vez no deberíamos emplear estas armas bacteriológicas, teniendo en cuenta lo precario de la situación de nuestra especie de acuerdo con el ADJF”_.

No, probablemente sigamos desarrollando armas cada vez más avanzadas, de modo que con que una, y una sola, de ellas sea utilizada, desaparezcamos del Universo, y algunos preferirían eso antes que “perder” lo que sea por lo que están luchando. La naturaleza humana es así – y tal vez ésa sea una de las razones de que el ADJF se cumpla algún día. Pero conocerlo puede ayudarnos a ver las cosas con perspectiva.

Aunque hay otros asuntos relacionados con éste que son muy interesantes, por ahora vamos a cerrar esta serie de cuatro artículos para no ahogarnos en ella. Probablemente volvamos a este tema en el futuro.

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Pedro Gómez-Esteban González. (2009). El Tamiz. Recuperado de: https://eltamiz.com/

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